¿Es la telerrehabilitación cardíaca tan eficaz como la presencial? Lo que vitalera ha demostrado con TELECOR:

Un hombre de 57 años recibe el alta hospitalaria tras sufrir un infarto. Su cardiólogo le deriva a rehabilitación cardíaca: 20 sesiones durante 8 semanas, en días alternos, en el hospital. Trabaja, vive a 40 minutos y no tiene a nadie que le lleve. Hasta ahora, para muchos pacientes como él, la respuesta era: supongo que no haré la rehabilitación. El ensayo TELECOR acaba de demostrar que existe otra opción con los mismos resultados.
TELECOR es un ensayo clínico aleatorizado publicado en septiembre de 2026 en European Heart Journal Open, la revista de acceso abierto de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC). Fue dirigido por el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación y la Unidad de Insuficiencia Cardíaca del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol (Badalona), con el cardiólogo Antoni Bayés Genís como autor principal. Su conclusión: la telerrehabilitación cardíaca realizada desde casa a través de la plataforma Vitalera no es inferior a la rehabilitación presencial en el control de los factores de riesgo cardiovascular tras un síndrome coronario agudo.
Según los autores, es el primer ensayo pragmático aleatorizado que compara ambos modelos utilizando un criterio de valoración compuesto multidimensional alineado con las guías de la ESC y la AHA/ACC, ejecutado íntegramente dentro de un hospital público y sus vías de atención estándar. En este artículo explicamos qué se hizo, qué se encontró y qué implica para los servicios de cardiología y rehabilitación.
TELECOR en resumen
- Qué se ha publicado: el ensayo clínico aleatorizado TELECOR, en European Heart Journal Open (Sociedad Europea de Cardiología, septiembre de 2026), realizado en el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona.
- Qué se comparó: telerrehabilitación cardíaca domiciliaria a través de la plataforma Vitalera frente a la rehabilitación hospitalaria presencial, en 129 pacientes tras un síndrome coronario agudo, con el mismo programa de 8 semanas para ambos grupos.
- Resultado principal: el 86% de los pacientes en telerrehabilitación alcanzó el criterio de valoración compuesto para el control de los factores de riesgo cardiovascular a las 8 semanas, frente al 79,7% en el grupo presencial. A los 6 meses, 87% frente al 80,4%. La telerrehabilitación demostró no inferioridad.
- Otros resultados: el seguimiento remoto en casa funciona; ganancia similar en la capacidad funcional (~1 MET) en ambos grupos; adherencia del 88,3% frente al 84,8%; puntuación de satisfacción de 91,7 sobre 100; mejor calidad de vida percibida en el grupo remoto (+7,2 puntos en la escala EVA del EQ-5D frente a +0,7).
- Por qué es importante: es evidencia proveniente de un hospital público, con pacientes reales y vías de atención estándar, no de un laboratorio. La rehabilitación cardíaca digital puede ampliar el acceso a un tratamiento que reduce la mortalidad y los reingresos, y que actualmente llega solo a una minoría de los pacientes que lo necesitan. La evidencia de su utilidad es clara.
¿Qué resultados se obtuvieron?
Estamos ante un nuevo modelo de atención domiciliaria. Usando Vitalera (que proporciona monitorización remota) es igual de bueno que hacer el seguimiento en hospital, mejorando además la calidad de vida percibida y con una satisfacción del 9,2/10.
El 86 % de los pacientes del grupo de telerrehabilitación en remoto alcanzó el objetivo combinado de prevención secundaria, frente al 79,7 % del grupo presencial.
Además, la adherencia al programa remoto fue mejor, alcanzando el 88,3 %, frente al 84,8 % en el presencial.
La telerrehabilitación fue no inferior a la rehabilitación presencial en el objetivo principal y equivalente en prácticamente todos los secundarios. De los 129 pacientes aleatorizados, 116 (89,9 %) completaron las 8 semanas y 109 (84,5 %) la visita a 6 meses, con motivos de abandono similares en ambos grupos. Por tanto, el seguimiento con Vitalera es igual de bueno, seguro y eficaz que hacerlo desde casa y abre un gran abanico para poder ofrecer al paciente un seguimiento personalizado sin necesidad de desplazarse.
¿Qué es la telerrehabilitación cardíaca y por qué importa ahora?
La telerrehabilitación cardíaca es un programa de rehabilitación cardíaca completo (ejercicio supervisado, educación terapéutica y control de factores de riesgo) que el paciente realiza desde su domicilio, conectado en directo con el equipo clínico a través de una plataforma de telemedicina y con monitorización de la frecuencia cardíaca mediante un dispositivo wearable. No es un vídeo de ejercicios ni una app de pasos: es el mismo programa hospitalario, con el mismo fisioterapeuta, trasladado a casa.
La rehabilitación cardíaca tras un infarto reduce la mortalidad y los reingresos hospitalarios, además de mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida. Las guías de la ESC y de la AHA/ACC la recomiendan con el máximo nivel de evidencia como pilar de la prevención secundaria. El problema es que sigue estando muy infrautilizada, especialmente en los sistemas públicos de salud.
Las barreras son conocidas: distancia al centro, horarios rígidos incompatibles con el trabajo, plazas limitadas y factores del propio paciente. El resultado es que una parte importante de los pacientes elegibles no se deriva, no se inscribe o abandona antes de terminar. Cada paciente que no completa la rehabilitación es una oportunidad perdida de evitar un segundo evento.
Hasta ahora, buena parte de la evidencia sobre telerrehabilitación provenía de estudios pequeños y muy controlados. Quedaban sin responder las preguntas que importan a un gestor sanitario: ¿funciona dentro de un hospital público real, con su personal y sus circuitos? ¿Qué pacientes son candidatos? ¿Se mantienen los resultados? La guía estadounidense de 2023 sobre enfermedad coronaria crónica pedía expresamente estudios pragmáticos que lo demostraran. TELECOR es uno de ellos.
¿Qué estudió exactamente el ensayo TELECOR?
TELECOR comparó dos formas de realizar el mismo programa de rehabilitación cardíaca: en casa mediante telerrehabilitación o en el hospital de forma presencial. Es un ensayo pragmático, abierto, aleatorizado 1:1 y de no inferioridad, realizado en un único centro, el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, y registrado en ClinicalTrials.gov (NCT06807658).
Pacientes. Entre octubre de 2021 y enero de 2023 se reclutaron de forma consecutiva adultos derivados a la Unidad de Rehabilitación Cardíaca tras un síndrome coronario agudo en los dos meses previos. Se incluyeron pacientes clínicamente estables (Killip I–II, fracción de eyección ≥35 %, capacidad funcional >5 METs, sin isquemia ni arritmias en las pruebas) y sin limitaciones físicas o cognitivas para usar tecnología digital. Se aleatorizaron 129 pacientes: 65 a telerrehabilitación y 64 a rehabilitación presencial. La edad media fue de 57,6 años, el 86,8 % eran hombres y el 82,2 % había sufrido un infarto con elevación del ST. Ambos grupos estaban equilibrados en sus factores de riesgo basales.
Intervención.Los dos grupos hicieron exactamente el mismo programa: 8 semanas, 20 sesiones de ejercicio aeróbico y de fuerza en días alternos, prescripción individualizada a partir de una prueba de esfuerzo, mismos criterios de progresión, misma educación terapéutica y mismo manejo de factores de riesgo. Solo cambiaban el lugar, la modalidad de ejercicio aeróbico (circuito en casa frente a cinta y cicloergómetro) y el sistema de monitorización de la frecuencia cardíaca.
Objetivo principal.La proporción de pacientes que, a las 8 semanas, cumplía al menos 4 de estos 7 objetivos de prevención secundaria derivados de las guías ESC y AHA/ACC:
- Presión arterial por debajo de 140/90 mmHg
- Peso normal, o pérdida de al menos el 5 % si el IMC superaba 25 kg/m²
- Perímetro de cintura inferior a 88 cm en mujeres o 102 cm en hombres
- Colesterol LDL por debajo de 55 mg/dL, o reducción de al menos el 50 % respecto al basal
- Abandono del tabaco
- Adherencia a la dieta mediterránea (puntuación PREDIMED ≥7)
- Al menos 6.000 pasos al día o actividad física moderada-alta según el cuestionario IPAQ
Objetivos secundarios.Capacidad funcional en METs, adherencia al programa y al plan de ejercicio, adherencia a la medicación, calidad de vida (EQ-5D), ansiedad y depresión (HADS), satisfacción y eventos cardíacos a 6 meses. El margen de no inferioridad se fijó en 20 puntos porcentuales, con análisis por intención de tratar y por protocolo. La aleatorización y el análisis estadístico corrieron a cargo de un estadístico independiente.
¿Cómo funcionó la telerrehabilitación con vitalera?
El paciente entrenaba desde el salón de su casa, pero no estaba solo. Las sesiones eran grupales (4 a 6 pacientes), en directo y por videollamada a través de la plataforma segura de Vitalera. Un fisioterapeuta las dirigía en tiempo real, veía a cada paciente, registraba asistencia y participación y ajustaba la carga semana a semana, igual que en el gimnasio del hospital.
Monitorización continua.Cada paciente llevaba una pulsera de actividad (Fitbit Inspire 2) integrada en Vitalera, de modo que su frecuencia cardíaca estaba monitorizada durante toda la sesión y visible para el equipo clínico. La intensidad aeróbica se prescribió individualmente al 75–85 % de la frecuencia cardíaca máxima alcanzada en la prueba de esfuerzo o, si no se alcanzó una frecuencia máxima, por el método de Karvonen. En el grupo presencial, la monitorización se hizo con banda torácica.
Ejercicio adaptado a casa.El trabajo aeróbico fue un circuito supervisado de bajo impacto (marcha y trote en el sitio, pasos laterales, elevaciones de rodilla, movimientos de boxeo, subir escaleras cuando era apropiado). La fuerza se trabajó con bandas elásticas sobre los grandes grupos musculares, en 2–3 series de 10–12 repeticiones, con la resistencia ajustada cada semana según una valoración de 10-RM y el esfuerzo percibido controlado con la escala OMNI-RES. Los criterios de progresión fueron los mismos en ambos grupos.
La clave del diseño es que latecnología no sustituyó al equipo clínico: le permitió hacer exactamente el mismo programa, con la misma supervisión y los mismos datos, sin que el paciente tuviera que desplazarse 20 veces al hospital en 8 semanas.
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